Crítica de “Argo”

 

 

 

 

¿Quién podría imaginarse que un actor con una carrera en caída libre se iba a transformar en un director tan bueno? Esta semana tenemos el estreno de Argo, el trabajo más reciente de Ben Affleck, quien demuestra que los tres filmes sólidos en su haber no son casualidad y ya comienza a delinear una interesante trayectoria detrás de cámara. Esta vez Affleck construye su guión en base a una historia real, dato sin el cual seguramente dudaríamos de la verosimilitud del relato por estar al borde de lo increíble. Pero como todo lo que veremos realmente sucedió (a grandes rasgos) lo hace aún más atractivo para el espectador y le aporta cierto plus a la historia. Es así que con una buena dirección y una gran capacidad para sostener la tensión del relato la película logra atraparnos todo el tiempo.

La historia comienza el 4 de noviembre de 1979 (presten atención al logo setentoso de Warner al principio de los títulos) cuando, luego de una interesante explicación de lo que es un Sha, vemos como una multitud enardecida toma control de la embajada estadounidense en Teherán al estallar la revolución iraní y toma como rehenes a los que allí trabajan. Lo irónico de la situación es que fue el mismo EE.UU. quien la provocó al derrocar un gobierno legítimo y poner un hombre en el poder al que luego dieron asilo una vez que todo se tornó incontrolable. En la embajada hay 52 rehenes pero debería haber 58, ya que hubo seis que lograron escapar sin ser vistos y se refugiaron en la casa del embajador canadiense. Una vez que el gobierno se entera de esta situación, pondrá en marcha el plan más descabellado para extraerlos de allí con vida, tan descabellado que hasta podría funcionar.

Los empleados de la embajada pasan 69 días refugiados clandestinamente pero es solo cuestión de tiempo para que averigüen que faltan seis personas y comiencen a buscarlos. Allí entra en escena el especialista de la CIA Tony Mendez (Affleck), quien tiene la “mejor mala idea” de todas para sacarlos de allí. ¿El plan? Hacerlos pasar por un equipo de filmación canadiense que busca locaciones para su película de ciencia ficción titulado, sí adivinaron, Argo. La pantalla debe ser y parecer real, así que Mendez recurre al especialista en efectos especiales John Chambers (John Goodman) y al productor Lester Siegel (Alan Arkin). Uno de los grandes méritos del film es, además de mantenernos atornillados a la silla por el gran manejo del suspenso, imprimirle bastante humor para descomprimir un poco la tensa situación y todo eso viene por parte de Goodman y Arkin, que además brillan en sus respectivos roles secundarios.

A pesar de lo delirante y risible del plan que Mendez debe ejecutar (y convencer a seis escépticas personas de que puede funcionar), Affleck mantiene en casi todo momento la seriedad que una situación así requiere y, por sobre todas las cosas, logra hacer que nos importe que esa gente termine salvada. Otro mérito del director consiste en dejar prácticamente de lado el patriotismo barato que, de lo contrario, disminuiría una historia bien construída y, si bien se mete con algún que otro tema político todo eso pasa a un segundo plano. Sin embargo, bien se podría hacer un paralelismo entre la puesta en escena que brinda Hollywood y aquella (a mayor escala) del gobierno estadounidense. Además, en ningún momento se plantea la dicotomía facilista de los “estadounidenses buenos” y los “iraníes malos” ya que tenemos sobrados elementos para entender que la cuestión es mucho más profunda que eso.

Con Argo, Affleck nos ofrece una película con suspenso permanente, algo de humor y grandes actuaciones (incluida la suya) en una historia donde la realidad supera la ficción. Tres películas sólidas no son producto de la casualidad, sin dudas estamos frente a un gran director.

 

Titulo original: Argo.

Género: Drama.

Dirección: Ben Affleck.

Intérpretes: Ben Affleck, Bryan Cranston, Alan Arkin, John Goodman, Victor Garber, Tate Donovan, Clea DuVall, Scoot McNairy, Rory Cochrane, Christopher Denham, Kerry Bishé, Kyle Chandler y Chris Messina.

Origen: Estados Unidos (2012).

Duración: 119 minutos.

Formato: 35 mm – 2D.

Clasificación: Solo apta para mayores de 13 años.

Estreno: 18 de octubre de 2012.

Calificación: Muy buena.

Acerca de blogsoypochoclero

Noticias y todo lo referido al mundo del cine. Bien al estilo pochoclero.
Esta entrada fue publicada en Críticas y etiquetada , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Crítica de “Argo”

  1. Pingback: Top 10 pochoclero: Los mejores films de 2012 | Soy pochoclero – El blog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s